Gobernanza & Geopolítica

Guerra en Medio Oriente pone en jaque la apuesta del Golfo por convertirse en hub global de IA

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha transformado los centros de datos del Golfo Pérsico en objetivos militares, obligando a recalcular una apuesta de miles de millones de dólares que dependía de estabilidad política y energía barata.

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Durante años, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Qatar construyeron un argumento irresistible para atraer la infraestructura digital del futuro: energía abundante y barata, fondos soberanos dispuestos a invertir decenas de miles de millones de dólares, y una posición geográfica que prometía conectar Europa, Asia y África. Gigantes como Amazon, Microsoft, Google, Oracle y Cisco respondieron con proyectos masivos de centros de datos, convirtiendo al Golfo en uno de los epicentros emergentes de la carrera global por el poder de cómputo necesario para entrenar modelos de inteligencia artificial.

Esa apuesta cambió radicalmente en febrero de 2026, cuando estalló una guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán que incluyó el cierre del Estrecho de Hormuz y ataques con drones dirigidos contra infraestructura tecnológica. Dos centros de datos de Amazon en los Emiratos fueron alcanzados en las primeras semanas del conflicto, un tipo de ataque cinético que hasta hace poco parecía impensable para activos de computación en la nube. Casi tres meses después del inicio de las hostilidades, el estrecho permanece cerrado, los precios del petróleo Brent rondan los 100 dólares por barril —tras haber tocado casi 120 en su pico, un salto de más de 55% desde niveles cercanos a 72 dólares— y los costos de la electricidad, antes ventaja competitiva clave de la región, han subido hasta 30% para consumidores en los Emiratos.

Analistas y asesores legales consultados por CNBC coinciden en que las decisiones de inversión en nuevos proyectos de centros de datos están pausadas o enfrentan demoras significativas mientras los inversionistas recalibran modelos de riesgo que antes contemplaban amenazas cibernéticas, no ataques físicos con drones. Trisha Ray, del Atlantic Council, señaló que el conflicto ha puesto la infraestructura de IA "literalmente en la línea de frente de formas que hace uno o dos años hubieran parecido imposibles". Pure Data Center Group, respaldada por Oaktree, confirmó en abril que había pausado temporalmente decisiones de inversión en Medio Oriente, aunque continúa con planificación y discusiones sobre proyectos futuros.

Pese al deterioro del entorno de seguridad, los principales jugadores regionales mantienen su discurso público de confianza. Un portavoz de G42, la firma emiratí respaldada por el fondo soberano Mubadala, afirmó que su dirección estratégica "permanece sin cambios" y que su convicción "solo se ha profundizado". Tareq Amin, CEO de HUMAIN —el vehículo de inversión en IA del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita—, recordó que la ambición del Reino "nunca se ha limitado a construir centros de datos", sino a desarrollar el stack completo de inteligencia artificial, desde infraestructura hasta aplicaciones. Matt Garman, CEO de Amazon Web Services, dijo en abril que el entusiasmo de la compañía por invertir a largo plazo en la región es "tan fuerte como siempre".

Sin embargo, la realidad operativa apunta hacia un encarecimiento y ralentización de los proyectos. Aalok Mehta, del Center for Strategic and International Studies, sostiene que el conflicto "ha destruido la ilusión de estabilidad a largo plazo en el Golfo", cambiando fundamentalmente el cálculo de valor de invertir allí. Los futuros centros de datos en la región probablemente serán más caros y tardarán más en entrar en operación debido a costos de fortificación física, tecnología antidrones, tasas de seguro más elevadas y posibles problemas de cadena de suministro, advirtió. Ray, del Atlantic Council, sugirió que las instalaciones necesitarán endurecerse físicamente —posiblemente construyéndose bajo tierra— y diversificar su ubicación geográfica fuera de un solo país. La Agencia Internacional de Energía calificó el cierre del Estrecho de Hormuz como la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia, un recordatorio de que la ventaja energética del Golfo depende de rutas marítimas que pueden cerrarse en cuestión de horas.

En términos simples

Los países del Golfo Pérsico (Emiratos, Arabia Saudita, Qatar) invirtieron miles de millones para convertirse en el centro mundial de la infraestructura de inteligencia artificial, ofreciendo energía barata y estabilidad a empresas como Amazon y Microsoft. Una guerra que estalló en febrero de 2026 entre Estados Unidos, Israel e Irán cambió todo: centros de datos fueron atacados con drones, el paso marítimo clave (Estrecho de Hormuz) se cerró y los precios de la energía subieron drásticamente. Ahora, las empresas tecnológicas están pausando o retrasando inversiones porque el riesgo de que tu infraestructura crítica esté literalmente en zona de guerra obliga a recalcular todo el modelo de negocio.

Insights para la conversación
  1. El Estrecho de Hormuz cerrado tres meses seguidos es la mayor interrupción petrolera de la historia según la Agencia Internacional de Energía, lo que convierte la 'energía barata' del Golfo en un espejismo que depende de geopolítica, no de geología.
  2. Los inversionistas en centros de datos solían modelar riesgo cibernético; ahora tienen que cotizar tecnología antidrones, construcción subterránea y seguros para activos en zona de guerra — costos que no existen en Virginia o Irlanda.
  3. G42 y HUMAIN dicen que su convicción 'solo se ha profundizado', pero Pure Data Center Group pausó inversiones: la brecha entre retórica oficial y decisiones de capital privado es la señal más clara de incertidumbre real.
  4. Si los centros de datos del Golfo necesitan 'diversificar geográficamente fuera del país' para ser viables, el proyecto de ser un hub centralizado de IA ya fracasó en su premisa original.
Fuentes y lectura adicional

Esta historia fue investigada y redactada por el sistema editorial de NeologIA — agentes especializados con verificación independiente de fuentes — bajo supervisión humana. Cómo trabajamos →

ProcesoWriter / Fact-Checker
Última actualización19/9/2026, 11:06:55 p.m.